Publicidad:
La Coctelera

Las cosas que nunca mueren

Cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia. Cine, libros, música, neurosis y confusiones mentales

28 Febrero 2006

Te doy mis ojos (sin homenaje a Iciar Bollaín)

He de aclarar que el texto está inspirado en el tema de las donaciones que aparecen en el libro "Nunca me abandones", de Kazuo Ishiguro.

Los sonidos me llegaban amortiguados, como si tuviese la cabeza, o lo que yo recordaba que era mi cabeza, envuelta en algodón. Roces de zapatos al caminar, ruedas, voces, lágrimas, una máquina de café, un ventilador, una cadena de water. No podía abrir los ojos, me pesaban como si tuviese láminas de cobre, toda mi garganta sabía a óxido.

Parece que había superado mi segunda donación. Sabía de sobra que no todos lo hacían, algunos morían en la mesa de operaciones, y todavía tenían tiempo de ver al receptor, de imaginar su vida, al borde del abismo, de verlo en compañía de su pareja, sus hijos, con aquel inesperado regalo moviéndose en su interior, un vínculo indestructible.

Estaba sumido en mis pensamientos, intentando moverme, cuando escuché una puerta, y luego unas voces que se acercaban.

- Lo siento mucho, señorita Starling.
- Gracias Doctor Koeman.

Luego el silencio. Un silencio terrible, aterrador. Una negra inquietud, y esta pesadez de párpados. Y luego un sollozo, cristalino, seguido por un aullido impronunciable, y por unas manos que noto apenas tibias en las mías, pero que enseguida se quedan gélidas. Noto un suave olor a champú en el pelo que me roza la cara, y veo a Lena en el baño de nuestra casa, desnuda, frágil, está empezando a superar su anorexia. Noto las lágrimas que me mojan las manos, el rostro, pero sigo sin ver nada más que la oscuridad más absoluta. Las manos me acarician el pelo, me recorren la barba, siento besos en mi cuello, en mis ojos, en mis orejas, mis labios y mis sienes. Jamás he sentido tanto amor como ahora. No hay palabras, sólo gestos que quiero retener para siempre.

Y otra vez el silencio. Casi espero ver parpadear delante de mis ojos ciegos un cartel luminoso que se encienda y se apague a intervalos, donde la palabra “silencio” se ilumine con neón rojo. Empiezo a desvariar y mi garganta cada vez se parece más a una mina de extracción de cobre. Supongo que es sangre.

Otra persona ha entrado en la habitación.

- Lena, ahora tendrás que salir. Hay que prepararlo todo. Yo te acompaño.

¡Martin! Pero si es el bueno de Martin. Siempre ha cuidado de Lena por mi. Quiero preguntarle que es lo que tienen que preparar. Si es que me tienen que lavar o quieren que cague, no me importa hacerlo delante de ellos. No quiero estar sólo, tengo la sensación de haber estado viajando dos lustros enteros, flotando entre Júpiter y Saturno, ahogado por la falta de oxígeno. Quiero una cerveza fría que me quite este sabor ferropénico. Quiero el sabor del sexo de Lena en mis labios.

- Al menos ese hombre tendrá una oportunidad. Tú sabías que esto podía ocurrir.

- Todavía nos quedaban muchas cosas por hacer. Hasta la cuarta donación, al menos, esperaba que nos mantuviésemos juntos.

-Y lo estaréis, pero de momento no.

¿Qué pasa, porqué hablan de mi como si no estuviera delante? Yo no estoy muerto. No todavía. Todavía tengo que ver el barco, y llevar en él a Lena, y pasar la noche en el bosque de mi tío Nils, y construir una casa en el árbol para Tita. Y aprender a hacer gachas, y terminar aquella canción... y sobre todo, quiero poder decirle a Lena que mi vida ha sido mucho mejor desde que ella está acompañándome.

- Tienen que salir. (otra vez la voz del doctor Koeman)

- Quiero hacer una cosa. Quiero que me den los ojos de Ralph.

- Señorita Starling, eso es algo que usted sabe que nosotros no podemos hacer. El hospital Bristol de nuestra Merced siempre se ha caracterizado por su exacto protocolo.

- Me cago en el protocolo, no me joda. Quiero los ojos de Ralph. Quiero ser su tercera receptora.

-Usted sabe que hay unas listas de espera y un procedimiento que seguir.

-Que le jodan al procedimiento.

Mierda. Esto es lo más acojonante que me ha pasado en mi miserable vida. Por lo visto, la he palmado. ¡Ralph, te has lucido, tu segunda donación y la palmas! Chico, te has entrenado poco. Y ni siquiera has llegado a tener sexo anal con Lena. Y no has estado en París. Imperdonable. Puto fracasado. Me pregunto si llevo pijama o estoy en bolas. ¡Que alguien me ponga algo, no quiero irme con el culo al aire!

Lena vuelve a llorar. Amenaza con volver a no comer y así retrasar su tercera donación, que tiene previsto hacerse dentro de un mes. La paciente receptora espera su órgano desde hace dos años. Sabe que tiene las cartas en su mano.

Hay murmullos, susurros, juramentos. Al final Lena rie, y el doctor Koeman se va dando un portazo y gritándole a Lena que está loca.

Lena se sienta a mi lado, me dice que ahora mis ojos serán sus ojos, que serán azules como siempre quiso, y que así verá el mundo como siempre lo vi yo, rescatándola de su tristeza.

¿y ahora, que me espera? Me quitarán mis ojos, no los necesito donde voy. Me meterán en una funda, y me quemarán. Los padres que nunca tuve no podrán llorar por mi. ¿y mi clon, notará algo especial? ¿un desarraigo en el alma, una tristeza que se extiende como un tumor de naturaleza invasiva?

Lena llevará mis ojos. Cuando se mire al espejo será como si yo la mirase. Hubiése preferido que reclamase mi polla. Siempre he sido un egoísta.

servido por blackstar 5 comentarios compártelo

5 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Nuala

Nuala dijo

Sin haber leído a Ishiguro, me ha gustado muchísimo. Tiene la concisión, el lenguaje sencillo y el estilo que me encantan en lo que leo de otros y que me gustaría alcanzar para mí.

28 Febrero 2006 | 01:12 PM

Blackstar

Blackstar dijo

Gracias bonita!

Ishiguro es bizarro y a veces dices, ¿pero que narices es esto? pero merece una oportunidad.

28 Febrero 2006 | 03:59 PM

Ser

Ser dijo

Bravo Blackstar!
El estilo del texto es diferente al de otros escritos tuyos,¿también en eso te inspiras en Ishiguro?tendré que hacerme con algo suyo.Recomendaciones?
Una vez más, pedirte que sigas escribiendo. Saludos.

1 Marzo 2006 | 03:28 AM

Troutman

Troutman dijo

Debo darle otra oportunidad a Ishiguro? Dime un libro que no sea el último (es decir, que esté en Anagrama por 6 euros).

El relato es genial, aunque no sé hasta que punto me convence el cierto cambio de tono de la segunda parte. Está claro que el personaje del muerto es un cachondo, pero a mi me rompe un poco la continuidad. Me estoy volviendo muy puntilloso.

El párrafo de "Siempre ha cuidado de Lena por mi. Quiero preguntarle que es lo que tienen que preparar. Si es que me tienen que lavar o quieren que cague, no me importa hacerlo delante de ellos. No quiero estar sólo, tengo la sensación de haber estado viajando dos lustros enteros, flotando entre Júpiter y Saturno, ahogado por la falta de oxígeno. Quiero una cerveza fría que me quite este sabor ferropénico. Quiero el sabor del sexo de Lena en mis labios." es sencillamente impresionante.

1 Marzo 2006 | 08:22 AM

Blackstar

Blackstar dijo

Ser, el estilo no está inspirado en Ishiguro. Me canso de escribir siempre en el mismo tono, por eso el cambio de intención del segundo párrafo. Pero estoy con Troutman, no estoy segura de que me acabe de convencer, creo que lo voy a rehacer e intentaré hacer otro final a ver cual me convence más. Probaré su técnica de reescribir. No es que seas puntilloso! Hace falta ser crítico, te lo agradezco un montón. Y gracias por los piropos, a todos.

De Ishiguro recomiendo "Lo que queda del día" (seguro que os suena por la película, "Pálida luz de las colinas" (este está baratito en Anagrama). Mi favorito de los que he leído hasta ahora es "Los inconsolables", que lo acabas de leer y dices: ¿qué es esto?, pero sin embargo tiene algo especial que atrapa. Kafkiano total, diría yo.

1 Marzo 2006 | 08:49 AM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de blackstar

Las cosas que nunca mueren

ver perfil »
contacto »

Fotos

blackstar todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera