Para mi amiga Ahitana, soy alta. Ella jamás tuvo el sentimiento de ser pequeña hasta que comenzó a pasar tiempo conmigo y con otras amigas. Curioso, ya que su pareja casi alcanza el 1'90. Ella jamás tuvo consciencia de ser pequeña. En todo caso, sabía que no era alta, que es bien distinto. Para mi amiga Belén, yo soy pequeña. Mi metro setenta queda ampliamente sobrepasado por su 1'76. Curiosamente, nunca se sintió demasiado alta, hasta que se enamoró perdidamente de un muchacho más bajo que ella, acomplejado por la altura de ella. Quiero pensar que no fue el motivo de la ruptura.
Si entre J. y yo no ocurrió nada, fue porque él pensaba que yo era demasiado emocional. Y una persona emocional puede embarcarte en un viaje con demasiadas curvas. Puede marear tu racionalidad hasta el punto de un centrifugado con mala leche. A mi, él me parecía demasiado racional. Y una persona demasiado racional, puede matar tu emotividad y convertirte en un despojo. Para D., yo era racional, él demasiado pasional. Así que soy baja, alta, racional, emocional, y todo ello a la vez.
Soy tímida para el común de la gente. Me cuesta llevar la voz cantante e incluso mantener una conversación fluida ante un grupo amplio de desconocidos. Se me dan mucho mejor las distancias cortas. Me intimida la multitud, no la intimidad que se pueda crear con alguien que no conozco. Para mi amiga R., soy extrovertida. J. (otro J distinto al primero), me dejó porque era "demasiado buena persona". Desde cuando eso ha sido una razón para dejar a alguien. Puedes dejar a alguien por falta de amor, por exceso de amor, por amor a terceros, por amor a uno mismo, por diferencias, por demasiadas coincidencias... pero no, a mi me tocó "ser demasiada buena persona". Supongo que en el fondo, entiendo lo que él quiso decir.
Toda la vida escuchas comentarios que te quieren hacer encajar en las ideas de la gente, en sus carácteres, en sus parámetros. Me cansa enormemente que me encasillen como alta, baja, guapa, fea, delgada, gorda, extrovertida, introvertida, morena, castaña, sensible, hipersensible, con sueño ligero, trasnochadora, sensible a las críticas, fuerte, visceral...
Lloro con Anthony and the Johnson, sueño con cantar algún día en un karaoke "Call me a dog" acompañada de Tim Robbins. Me duermo con los brazos cruzados, en una postura genéticamente definida en el vientre de mi alma mater. No puedo dormir sin haber leido antes algo que merezca la pena recordar. Si me duele el costado izquierdo durante una temporada pienso que tengo un agrandamiento de bazo. Me marea contradictoriamente, el olor de los hospitales. Me fascina el sencillo mecanismo de algo tan útil como las escaleras mecánicas. Esa soy yo.
Es curioso lo distintos que somos para cualquier persona. Por eso dudo de la eficacia del último invento que se han sacado de la manga: un escáner que analiza los impulsos que distintas personas tienen ante imágenes diferentes. Todo orientado al marketing y a fabricar y lanzar al mercado nuevos productos. Manda cojones que una máquina me tenga que decir lo que me gusta. Detesto estos inventos. Hoy son unas pinzas que detectan si va a llover, hoy una maquinita que descubre que por narices tiene que gustarte el sabor a plátano. Y todo porque te han puesto una fruta con forma fálica. Y yo, como alguien me dijo que era conformista, me trago que si el plátano no me ha gustado en 28 años de vida, es porque no he intentado. Vamos, que soy una perdedora, alguien también me lo dijo una vez. Y si me cargo la maquinita, entonces soy una ganadora, o soy una irascible de cojones?

hola
me ha gustado mucho!! generalmente en los blogs se tiende o a fantasear y escribir relatos fríos, o a no dar pistas, o a escribir algo que sólo el círculo cerrado de amistades podrá entender (que digo yo, en ese caso, por qué no se lo dice directametne??) y sin embargo el tuyo equilibra lo interno y lo privado, y vamos, que me ha molado bastante
joder, precisamente acabo de actualizar mi blog y me ha salido algo bastante vulgar -qué le voy a hacer, soy así-
en fin, que un saludo
La maquinita dice:
Esta tía es una irascible de cojones
Me niego, me niego, meniego, me niego, a poner es broma...pero ya lo he piuesto. Es que como estás tan irascible, tenía que poner que era broma. Lo he vuelto a poner.
Pese a que somos tan diferentes según el cristal con el que se nos mire, esencialmente somos un compendio de adjetivos bastante común para todo el mundo, y un target muy claro para ciertas campañas de marketing. Por mucho que nos zafemos y nos revolvamos en nuestra inclasificabilidad, nuestra sigularidad.
Por otra parte, me ha encantado el apunte. Nadie deja a nadie por ser demasiado buena persona, y si es así, mejor, que se vayan a su país de dementes y descorazonados. Lo que ocurre es que sabemos que no es así.
Somos un libro abierto
Gran descubrimiento de Blog... ¿tu no serás Aries verdad? Yo no creo en los horoscópos pero a mi muchas veces me lo han acertado por decir todas las cosas que tu dices en este post.
Que si la mitad de lo que vemos es el reflejo de nosotros mismos, que si todo es relativo respecto ¿a que? para unos calido, para otros distante... vamos que parece que el post lo haya escrito yo.
Fue Tarantino quien dijo de su Pulp Fiction "espero que si la película la ven un millón de personas vean un millón de películas diferentes"
"Call me a dog" acompañada de Tim Robbins???
Saludos
Steam Man, no no soy aries. Soy una escorpiana de pura cepa, aunque no creo demasiado en los horóscopos. Y sí! Call me a dog tiene la facultad de resultarme una canción redonda, perfecta, y Tim Robbins... fíjate que estoy segura que esta canción tiene que gustarle.
Troutman, a veces me pregunto si será bueno desahogarme tanto aquí. Creo que paso por una etapa en que lo necesito. No me importa que leais en mi libro
Gobo, gracias por visitar el blog!
Curiosamente, como ya he dicho,
yo tengo últimamente esa misma impresión: la de que el blog me ahorra un psicoanalista...
Si alguien te deja por ser demasiado buena persona es porque no te merece y lo sabe.
Ay, los estrógenos, cómo nos tienen... Yo estoy igual.
¡Besos!