¿A veces no creeis que toda vuestra vida se rige por números? Números quisquillosos, graciosos, hermosos, destructivos y tocapelotas.

Empiezas soportando todas las teorías sobre el signo zodiacal que te toca por el hecho de haber nacido un 13 de noviembre, en lugar de un 4 de agosto. Así que unas cuantas personas se inventan que por haber nacido un 13 perteneces a escorpio, y perteneces al tercer decanato, chúpate esa. Y por pertenecer al tercer decanato resulta, que otra vez porque unas cuantas personas así lo quieren contar, quizá te espera una vida más o menos puteada que otro que con una madre más previsora, decidió nacer en el segundo decanato.

Te condicionan los kilos que pesas, los centímetros que mides. Te condiciona lo que te mide. Las dioptrias que tienes, las muelas que te faltan, el número de leucocitos en el análisis de sangre. Y todo son números.

Escoges unos números favoritos, con los que juegas a la bonoloto, y que te pueden cambiar la vida. De que salga el 16 o el 35 depende que seas 1200.000 euros más rico o más pobre, y que puedas tener una casa de 60 metros cuadrados, o una de 6000.

Te gusta pensar que son 4 las veces que alguien te rompió el corazón, que vertiste 2'5 litros de lágrimas a lo largo de ese año trágico en que llorabas a menudo, gastaste 5 cajas de kleenex para secar todos los momentos malos de tu vida. Una media de 4 mesnajes diarios a móviles, una media de 10 minutos en cada llamada recibida. Mientras escuchas al teléfono, dibujas 5 estrellas en una hoja de papel.

15 días es la media que últimamente G. tarda en actualizar su blog, mientras que M. tarda 3. 3 horas y 20 minutos de trayecto en autobús exactos entre las estaciones de Ágreda y Barcelona Sants. 17 minutos en la línea 5. 35 escaleras para salir al exterior. 5 galletas integrales cada mañana, un té con leche, dos cafés.

5 años de universidad. Conocimientos aprendidos: un 100% del programa. Conocimientos retenidos 6 años después: un 30%, eso dicen las estadísticas. 30 años de hipoteca, 0'40 de interés, 200 euros de alta en el agua. 28 años de vida, 3 por encima de la edad ideal para ser madre. 7 años de límite para entrar en el dudoso honor: embarazo de riesgo.

Rituales. Levantarse a las 7 en punto de la mañana, sin intentar amañar ni un segundo al futuro. Fichar a las 7:50. Café a las 8'30. Desayuno a las 11. Libertad: las 15:00. Felicidad: las 15:30 (comida de la de antes, la de mi madre). Placer: 25 minutos de siesta.

1145 días, K. 1145 días, 27.480 horas. Y que rápido han pasado. Parece así mucho tiempo, pero en realidad parecen casi instantes.

Seguiré jugando al 7, pasando una media de 14 horas mensuales en la linea alsa, jugando a adivinar cuando viene el cartel que indica Lleida, 70 km. Barcelona: 40 km. Cuando llegan los distintos peajes. Contaré el número de personas que leen, cuando coja el metro en dirección Horta. Me subiré al séptimo vagón empezando por el final, a pesar de que esté atestado de gente. Tomaré un café en tu calle, y me pondré siempre un sobre de azucar, dejando el segundo, que siempre ponen en Barcelona, apartado en el platillo. Qué generosos son aquí con el azucar. Me pregunto si es un empeño en tratar de endulzar vidas ajenas. Quizá es para que el 1 no se sienta sólo en su soledad.